La medalla de nuestra corporación no es un simple distintivo ni un adorno tradicional; es el símbolo exterior de un compromiso interior. Colgarla sobre el pecho significa llevar cerca del corazón a nuestros Titulares, asumir el ideario cristiano de nuestra hermandad y manifestar públicamente la pertenencia a una familia común unida por la fe y la devoción.
Con motivo de los cultos, celebraremos el tradicional y emotivo acto de bendición e imposición de la medalla a los nuevos hermanos y a todos aquellos hermanos que aún no la hayan recibido de forma corporativa.
Solicítala y participa.

